Análisis Max Payne 3
Hace aproximadamente una semana volvió a nuestras pantallas un grande de la industria, y no hablamos de su productora, Rockstar, si no del juego que trae bajo su mano: “Max Payne 3“. Desde Xbox666 debemos decir que llevamos unas semanas ajetreadas debidos a los recientes lanzamientos y de los cuales esperamos traeros pronto análisis (como es el caso de “The Witcher 2” que aún tenemos pendiente, mil perdones), pero el caso de “Max Payne 3” no podíamos dejarlo pasar, pues es sin duda uno de las fuertes apuestas de este año y desde luego levanto una gran nube de polvo en cuanto se dió a conocer su retorno hace ya un par de años.
El nuevo Max, calvo, gordo, alcohólico y adicto a los analgésicos tiene su cabida hoy en nuestro análisis que os presentamos tras el salto. No sin antes decirlo claramente: es un juegazo obligatorio.
Desde la primera imagen que se no enseño del nuevo “Max Payne” ya sabíamos que iban a haber grandes cambios, unos cambios que en principio no gustaron a nadie: abandonabamos nuestra oscura ciudad de Nueva York para irnos a un Sao Paulo colorido y ajetreado. Max no era el mismo tipo de siempre, y lo veíamos claramente en su aspecto físico. Todo esto nos hizo reticientes a muchos (entre los cuales nos incluimos). Con esto queremos insinuar que si, que han habido cambios, sustanciales si, y puede que se pierda en parte la esencia de lo que fue “Max Payne“ pero ha salido un título nuevo, fresco y muy bueno en todos los niveles: narrativos, visuales y jugables.
Comenzando por el apartado narrativo no podemos ser más concisos, “Max Payne 3” es una verdadera joya de la narrativa, con un guión brillante y digno de cualquier superproducción de Hollywood. Una historia bien atada de pies a cabeza donde nuestro Max como siempre se ve arrastrado a una trama donde el es el más descolocado y quien poco a poco descubrirá lo que sucede (y lo desgraciado que es).
La grandeza del equipo de guionistas de Rockstar tiene su punto culminante en los dialogos internos de Max, una voz en off ira narrando los sentimientos de Max y sus sensaciones a lo largo del juego. Esta siempre caracterizada por sus sarcasmo, ironia y peculiar punto de vista que si nos recuerda al viejo Max de las dos anteriores entregas. Aquí nos presentan un personaje completamente redondo que quiero perder su pasado a base de alcohol y análgesicos en cantidades industriales. Un verdadero personaje de novela negra adaptado con gran destreza a un ambiente de los que son totalmente ajenos a este tipo de personajes.
La saga “Max Payne” siempre se ha caracterizado por tener grandes toques y referencias al cine negro clásico, por eso cuesta mucho decir que este nuevo “Max Payne” conserva algo de esto. Podemos decir que se acerca más a un thriller de acción, pero no obstante si que conserva elementos que aún siguen recordándonos a este estilo noir: el protagonista decadente de pasado turbio, las mujeres, la traición y sobretodo la ignorancia del protagonista ante un poder desconocido.
Por todo ello reincidimos, poniendo punto a este apartado, en que la grandeza de este juego (y por ende de la gran desarrolladora que es Rockstar) reside en el apartado narrativo y el guión, haciendolo un verdadera delicia en todo momento y digno de ser equiparado a grandes filmes policiacos del calibre de Scorssese o Coppola.
En cuanto al apartado gráfico, y no menos importante, es asombroso. De nuevo nos sorprende lo que todavía puede hacer Rockstar en la actual generación de videoconsolas (por supuesto “Max Payne 3” en PC promete ser una verdadera bestia). Los detalles estan ultimados hasta el pixel más insignificante, sobretodo hay que decir que es un juego muy efectista donde las partículas diminutas son imprescindibles y de ahí este extremo detallismo. Obviamente los casquillos, las armas y las balas estan perfectamente texturizadas debido a su peso en el juego.
El tiempo bala es de lo mejorcito conseguido a nivel visual, y por supuesto es esta la esencia del juego y nadie esperaba menos de que este apartado estuviera perfeccionado hasta el detalle más nimio.
Al ser un juego muy lineal (o de pasillos como algunos los conocemos) es comprensible su bestialidad gráfica que se concentra en los escenarios, personajes y efectismos.
No podemos finalizar este apartado sin destacar algo que quizá muchos pasen por alto, pero que a nosotros nos ha calada bastante en el apartado gráfico. Esta tan detallado que podemos ver los cambios en los pliegues de la ropa a medida que Max avanza, incluso ver como se le empapa la ropa a medida que Max suda, o como la lluvia cala en su reluciente calva. Un apartado gráfico realmente soberbio.
En cuanto a la jugabilidad nos centraremos especialmente en quiza lo más importante del juego: el tiempo bala. Este juego no sería lo que hoy es de no ser por el tiempo bala. Elemento que nació en la industría de los videojuegos allá por el 2001 con el gran juego de Remedy, el original, “Max Payne“. A partir de ahí muchos han sido quienes lo han usado de una manera u otra en sus juegos, por eso Rockstar tenía que hacer un buen uso y gran trabajo de este recurso.
Por supuesto el resultado no ha sido para menos, y es el tiempo balo lo que, después de su brillante guión, hace que este juego sea tan bueno. Con unos movimientos elegantes y unas animaciones brillantes, Max se deslizara en el tiempo ralentizado a base de tiros y piruetas imposibles.
Si bien, si que han habido añadidos en este apartado, como son las coberturas, hoy en día tan imprescindibles en los shooters en tercera persona, y aquí más que nunca puesto los infernales tiroeteos de los que seremos participes.
Para finalizar el apartado cabe señalar que el nivel de dificultad también ha sido muy trabajado, en ocasiones nos veremos en verdaderos retos y no bastará con intentarlo un par de veces. Por supuesto los modos más dificiles nos sacaran de nuestras casillas.
En cuanto al multijugador poco hay que mencionar, puesto que en estos modos casi todos los juegos son prácticamente iguales y este no es una excepción de no ser por el tiempo bala implementado de una manera exquisita en el multijugador, pudiendo ser una verdadera ventaja para quien lo usa y una muerte segura para aquel que este desprevenido.
Finalizando este análisis, Rockstar ha vuelto a sobresalir de nuevo. Un juego muy maduro, con una historia digna de las más caras producciones cinematográficas, unos personajes con diálogos hilarantes, cargados de sarcasmos y humor negro a tazas iguales. Y aunque no se parezca mucho a lo que fue años atrás Max Payne es una continuación muy digna, si no la única manera de hacer una continuación brillante de este gran juego y este gran personaje que es el desdichado Max Payne [9].
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Adri el 24 mayo, 2012 a las 8:14 pm, y está archivado en Analisis, Juegos, Xbox 360. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes ir hasta abajo y dejar una respuesta. No se permiten pings. |















