La segunda entrega del simulador de genocidios de zombis ya ha llegado, lleva una semana entre nosotros y desde luego ha hecho eco en todas las consolas. En esta ocasión ha pegado más fuerte, ya que ha dejado la exclusividad de Microsoft y ha repartido hordas de Zombis en todas las grandes plataformas jueguiles (Ps3, Pc, Xbox 360).

Desde Xbox666 lo hemos probado, e ,intentando ser objetivos, en las líneas siguientes haremos un breve análisis (para así poder continuar jugando) de las infinitas maneras de destrozar, mutilar y desmembrar Zombis que ofrece “Dead Rising 2”. ¡Ah!, también analizaremos otros aspectos menos importantes del juego (historia, jugabilidad u otros aspectos que no implican violentos y sangrientos encuentros con Zombis). 

Como solemos hacer en nuestros análisis, comenzamos este por el apartado narrativo y el argumento del juego.

Empezaremos hablando de su protagonista, todos sabemos ya (y muy a pesar de muchos) que Capcom nos cambió al bueno de Frank West por un nuevo personaje: Chuck Greene. Como personaje pega bien en esta entrega: tipo duro, protector, chuleras, y además motero. Pero no nos engañemos, no tiene ni el gancho ni el carisma que tenía su colega mata-zombis de Willamete. Chuck, apenas tiene personalidad, carece de carisma y además gesticula más bien poco (como mucho tuerce la boca en alguna ocasión contada). No es ni mucho menos un fallo, sin embargo después de haber conocido a su antecesor Frank West, este se nos queda como un protagonista un tanto pobre.

Chuck Greene el motorista
Chuck no es fotógrafo, pero sabe usar la moto como dios manda.

En cuanto a la historia que se sucede en Fortune City (no preocuparos, no haremos Spoiler alguno) no suscita ningún tipo de comentario, eso es bueno y malo a la vez. Es decir, la historia se sostiene lo suficientemente bien como para no crear criticas negativas al respecto, pero tampoco es algo brillante que destaque demasiado. Si bien, que se suceda en una ciudad-casino hace de la trama bastante atractiva no llega a cuajar tanto como lo hizo el centro comercial Willamete. No obstante, el argumento y la historia que gira en torno a Chuck, los supervivientes, los Zombis, y Fortune City, tiene coherencia, y hace que el juego cobre sentido y no sea simplemente zombis y bates de baseball (aunque no nos olvidemos, el objetivo principal es matar, matar, matar y matar Zombis…. y eso mola… y mucho).

Algo destacable del “Dead Rising” han sido los psicópatas que nos encontrábamos a lo largo del juego. En la primera entrega estos ‘jefes’ eran delicias, personajes no-zombis totalmente desequilibrados y con una carga cómica e irónica que arrancaban carcajadas a doquier. En la segunda entrega también existen estos ‘psicopatas’ y son también de las mejores cosas que encontraremos aquí, aunque la mayoría no llegan al nivel de los vistos en la primera entrega, son verdaderamente un gran trabajo de ingenio y guión. Todo esto nos demuestra siempre que los más malos, despiadados y tarados han sido los humanos.

Mucha pinta de Zombi no tienes tu
Mola… la chaqueta de Chuck

Dejando de margen ya los aspectos narrativos, entremos en el apartado visual y gráfico del juego, algo que no ha cambiado nada en absoluto en esta entrega.

No hay mucho más que comentar, el motor gráfico no ha variado, Blue Castle y Capcom han decidido mantener el aspecto visual que tan buenos resultados dio a la primera entrega. Si bien hay algunos apuntes que estilizan un pelín más el juego, el efecto blur que tanto se esta usando esta presente aquí y un poco más definidas algunas texturas y algunos efectos.

Capitulando este apartado, Dead Rising 2” no necesitaba ningún empuje visual, el juego rinde perfectamente con los gráficos que posee, la experiencia visual es perfecta tal y como fue y como es. Sigue siendo (al igual que cuando apareció el primer “Dead Rising”) de verdadera admiración ver en la pantalla en tiempo real a mas de 1000 zombis delante de nuestras narices.

Basicamente, el aspecto visual es similar al anterior

Ahora llegamos a lo más importante del juego, y lo que ha supuesto la gran novedad con respecto al título anterior, el manejo… seamos sinceros, la novedad es el sistema de armas que se pueden combinar, señores, ¡una verdadera pasada!.

Como habréis podido ver hasta el momento Dead Rising 2” es exactamente igual que el primero, ningún cambio sustancial que haga cambiar la experiencia original del juego excepto por esto: ¡¡las armas!!. Capcom y Blue Castle han introducido en esta entrega la posibilidad de combinar armas entre ellas para crear nuevas y maquiavélicas armas de destrucción masivo-zombi. Armas absurdas, brutales o graciosas hacen de matar zombis un divertido y gracioso pasatiempo que nos tendrá enganchado a nuestras pantallas anhelando subir el contador de zombis muertos (nos hemos llegado hasta 4233, y sigue subiendo).

Este ha sido el punto fuerte de “Dead Rising 2” (ya que por todo lo demás es similar, sin contar el multijugador), ha supuesto la gran novedad, ¡y vaya novedad!. Subidas de nivel, control del juego, sistema de inventario, todo igual, pero que grande es combinar las armas, aplaudimos esta gran ocurrencia y alabamos a Keiji Inafune.

Cualquier cosa es un arma eficaz contra los zombis.

Por último cabe destacar la otra gran novedad (aunque no tan popularizada) del simulador de desmembramiento zombi: hablamos del modo multijugador.

Primero comentar que el modo en línea consta de cuatro minijuegos online (sospechamos que en DLCs futuros incluirán más modos de juego online) tan absurdos como divertidos: matar zombis dentro de bolas de hámster gigantes, chafarlos con motos, empalarlos con mascaras de alces gigantes o ensartarlos como pinchos morunos.

Aunque se hace breve esta experiencia y se tarda un poco en contactar con otros jugadores, viene muy bien el modo online para conseguir dinero que posteriormente Chuck gastará en el modo de un jugador.

El modo cooperativo es otra cosa, y verdaderamente recomendable, es difícil encontrar algo más divertido que destrozar zombis pero existe: ¡destrozar zombis con un colega!. Muy entretenido y divertido, pasaremos horas intentando limpiar Fortune City de esa plaga de sin-cerebros y nunca lo conseguiremos, ¡pero mola!. Ya lo hemos dicho, pero no dudamos en repetirlo: el modo cooperativo es muy recomendable.

Una de las modalidades multijugador.

Poniendo punto y final. ¿Para que cambiar algo que funciono tan bien unos años atrás?, ¿arriesgarse a renovar el juego y que luego sea un fracaso? ¿defraudar a una gran comunidad de fans anti-zombis?. A Capcom se le puede decir que no a innovado mucho con respecto a su anterior entrega de “Dead Rising”, pero hay que alabarla por que a creado una segunda parte tan buena como la primera, y amigos, eso hoy en día es muy difícil.

Si es cierto que echamos en falta y anhelamos algún elemento que lo haga más novedoso, pero eso es un riesgo y a veces hay que aventurarse si no, no se avanza en este mundillo (véase el ejemplo del cine, todo remakes e ideas ya trilladísimas). Aunque visto el resultado “Dead Rising 2gustará tanto como el primero, no defraudará a sus seguidores y lo más importante: hay muchos zombis y muchas maneras (pero muchas) de acabar con ellos [9].